
Esteban Cervantes, iba el viernes pasado, en la línea tres del Metro mexicano, cuando un individuo, reconocido como Luis Hernández Castillo, empezó a disparar al aire en el mismo andén del treno subterráneo, provocando una histeria colectiva. Es en ese momento, cuando Cervantes, en un acto de valentía, se arremetió ante él, tratando de detenerlo y a su vez protegiendo a los otros pasajeros que se encontraban allí.
“Un hombre ejemplar que la sociedad y la autoridad le han dado un distintivo honorífico, el de ser un héroe”, así calificó el Pastor evangélico, Javier Rivera, a Esteban Cervantes, durante su funeral en el Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco de Iztapalapa, México.